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miércoles, 23 de mayo de 2012

Lenguaje Lecto Escritor, una nueva visión


LENGUAJE LECTOESCRITOR  (recopilación Maestra Flor Gamboa)

Previo.
El aprendizaje del lenguaje escritor ha ocupado y ocupa una gran parte de las preocupaciones de los maestros en educación infantil.
Sigue siendo un tema polémico, tanto conceptual como de las variables que en él se involucran, tanto en el campo metodológico como en el del tiempo propicio para su iniciación.
Esta preocupación se acentúa cuando, tras hacer lectura del informe PISA, se señala la falta de comprensión lectora en los adolescentes y jóvenes.  Esto implica que se debe enseñar no solamente la lectura de códigos sino que igualmente es importante la comprensión lectora. Los niños deben comprender que leer y escribir son unas herramientas importantes y ésta debe ser su misión fundamental.
Las investigaciones y modificaciones que han ido sufriendo las diferentes tendencias lecto escritoras, obligan a recapacitar sobre cómo llevar a cabo nuestra práctica educativa en este campo.
Para dar respuestas a estas interrogantes, se realizaron dos congresos internacionales, uno en España en 2007 y otro en Morelia 2008, México, para actualizar y conocer experiencias significativas y ponerlas a la disposición de los maestros.
El gobierno de España publica un decreto para la elaboración de materiales (2007) que facilitarán la lecto escritura y materias del currículo, como resultado a esta nueva propuesta educativa.
Edad de Inicio. ¿Temprano?
Algunos sectores insisten en la conveniencia o necesidad de iniciar el proceso lecto escritor, introduciendo la letra formal, en el nivel preescolar. Cuanto antes, cuanto más temprano mejor.  Para dar respuesta a muchas de estas interrogantes es necesario repetir la Teoría de la Zona de Desarrollo Próximo de Vigosky. Vigosky delimitó la zona de desarrollo próximo entre el momento evolutivo en que el niño nos es capaz de aprender o conseguir una habilidad  con ayuda o sin ayuda y,  tareas y habilidades que ya ha logrado, conseguido, competencias que ya están en su repertorio y que no necesita ayuda.  En estos dos momentos evolutivos se ubica la zona de desarrollo próximo de Vigosky, él opinaba que ahí es donde se debe centrar la acción educativa, con pequeñas ayudas externas (padres, maestro, servidor) el niño podía conseguir habilidades y destrezas que de otra forma no podría obtener.
Bruner, por otra parte, en su teoría del andamiaje (poner un andamio), como en un edificio en construcción (metáfora usada), nos dice que es como poner un andamio, si lo pones por debajo del nivel o muy por arriba, no va a funcionar. Para que el andamio funcione debe estar a nivel, si se pone por encima de su nivel potencial o por debajo del nivel de competencia, ya no tiene sentido. Todas las ayudas deben estar a su nivel.
Es importante andamiar y desandamiar cuando cada niño ha ido logrando su nivel competencial para lograr su independencia, se suelta con garantías de éxito.

Teoría de Ausubel del Aprendizaje Significativo a Partir de los Conocimientos Previos de los Alumnos Para ir Avanzando.
El presentar actividades para el aprendizaje lecto escritor, donde únicamente está implicado el lenguaje y las grafías en niños de corta edad (2 a 3 años) es poner el andamio por encima del nivel de construcción, los niños no van a ser capaces de ser competentes en ese momento, en ese espacio corto de tiempo.  Los niños pueden y deben realizar muchas otras actividades.

Leer a los Dos Años.
Hay experiencias (publicadas y subidas en youtube, en internet), de niños de dos o menos años que se han presentado como exitosas, sin embargo no es lo más apropiado.
En internet se pueden ver videos de bebés con 1 año y más, que con tarjetas, aún cuando no hablan, reproducen de un modo sonoro. Doman expuso este modelo y ha publicado con éxito estos programas.
Un niño puede reconocer de forma icónica y global una palabra, es un dibujo que no tiene nada que ver con el lenguaje, máxime si es en logotipos y los colores son siempre los mismos.  Esto no es leer. El método Doman ha encontrado poco respaldo de la comunidad educativa y si, encontró gran apoyo, entre las familias.  Los niños en general, de dos años, no leen, salvo casos extraordinarios.
A un niño se le pueden hacer muchas actividades que favorecen su desarrollo intelectual, incluyendo la habilidad para leer y escribir a futuro.
El ser humano no es parcelable, somos globales, todo que hagamos en el preescolar de desarrollo para avanzar, tendrá beneficios a futuro; no en un niño de dos años.
Aprender a hablar se hace sin instrucciones, se aprende sin ayuda, sin intención, sin explicar las reglas gramaticales, no hay una estructura pedagógica para enseñarle, solamente la inmersión en el lenguaje oral. Únicamente necesita que se hable en su entorno con referentes significativos coincidentes en el tiempo (cada vez que se habla de una bola, hay una bola enfrente). Incluso los errores y la gramática las descubren; como cuando ya dicen “yo cabo” y aprenden el “yo quepo”, comenten el error de “tu quepes”, que nos indica que infieren las reglas gramaticales.
No se aprende a leer por la mera inmersión en un entorno donde se lea o escriba, es necesario una guía, la conciencia fonológica de darnos cuenta de que el lenguaje es divisible, fragmentable en unidades que no tienen significación y que la combinación de estas unidades sin significación es lo que da significado. Cuando se cae en cuenta de este hecho el lenguaje lecto escritor avanza grandemente y esto, un niño de dos años no lo logra (en general).

Mejor Edad Para Aprender a Escribir y Leer.
Hay muchas respuestas que se han dado. Por eso, antes es necesario hacer una introducción para respondernos y ponernos de acuerdo en qué es leer.
Leer: se asocia a la semántica, a la comprensión, la lectura no tiene sentido sino hoy comprensión, no tiene razón de ser.
Es el proceso que nos capacita a extraer significado a un texto compuesto por signos lingüísticos, por lo tanto, quedan fuera la “lectura” de imágenes o dibujos, es bueno ceñirse a lo que es signos gráficos que se comprenden.

Una Edad Propia.
La conciencia fonológica es la habilidad para reflexionar sobre el lenguaje y caer en cuenta que está formado por elementos desfragmentables que se pueden dividir en partes, fragmentos, oraciones, frases, letras, sílabas o letras y sonidos. Los sonidos como elementos arbitrarios que no tienen significado sino que se adquieren con la unión de ellas. Palabras como saco-caso-asco están formadas por los mismos elementos, sólo varía el orden.
Cuando los niños caen en cuenta de esto (conciencia fonológica) es lo mejor para predecir que ya están listos.
Exponer a un niño a la tarea de aprendizaje del lenguaje lecto escritor, antes de tener la conciencia fonológica no vale.  La competencia lectora y  la conciencia fonológica van de la mano, una lleva a la otra y desarrolla la otra, un avance en una lleva al avance en la otra.   Entro los 4 y 5 años ya ésta conciencia fonológica puede ir apareciendo a base de trabajarse con tareas que implican el lenguaje.
Anterior a esta época, de 0 a 3 años, se puede hacer mucho, valorar que el niño tenga correcta visión y audición, para que pueda superar con éxito pruebas de discriminación visual y auditiva. No va a avanzar en lecto escritura, porque aún no tiene la conciencia fonológica.
El que el niño tenga competencias temporo espaciales, lateralidad y esquema corporal no garantiza su éxito en el lenguaje lecto escritor. Va a necesitar cierto nivel de razonamiento, concentración y atención, que den continuidad al proceso.  Con un nivel adecuado de conciencia fonológica, equilibrado emocionalmente, que se sienta motivado, que se oriente a la tarea con deseos de aprender, que pregunte, que busque respuestas, además de contar con un ambiente social, familiar y escolar adecuado, con apoyo, que ve a los otros leer y escribir; son todos factores que facilitan la lecto escritura en niños de 4 y 5 años.
Un niño nervioso, estresado y con un ambiente social complicado, es un candidato serio a problemas con la lecto escritura.
Antes de los 4 años se puede hacer mucho.  De 0 a 3 años, se pueden realizar actividades que ayudan a desarrollar la conciencia fonológica: discriminación, lateralidad fuerte, sonidos iniciales, sonidos finales, rimas, canciones, aliteraciones, fragmentaciones de palabras, silabeo, etc.

Pre Requisitos.
Este término se ha utilizado para medir factores que garanticen el éxito en la lectura y escritura. Este término “Pre-requisito” surge al calor de las teorías de Piaget, cuando habla de las etapas que deben ser superadas para entrar a la siguiente.
El término ha sufrido muchas modificaciones, no hay un establecimiento claro y en este término se han englobado muchos factores y aspectos que no tienen que ver con la lecto escritura, como lo es el nivel de cociente intelectual; hay niños que pueden presentar problemas de lecto escritura y tener un cociente intelectual alto y viceversa.
Existe actualmente la tendencia a no utilizar éste término ya que no hay una medida o herramienta para medir el éxito. Por eso, “Pre-requisitos” es un término en desuso.

¿Cómo Medir la Madurez Lectora?
El termino Madurez Lectora nos viene del modelo maduracionista que surgió a raíz de multitud de estudios realizados y publicados en los 60’s, 70’s y parte de los 80’s, estos mostraban una correlación entre aspectos neuro motores y el éxito lector en los niños de 4 y 5 años, como: el esquema corporal, orientación temporo espacial, lateralidad, coordinación óculo manual; a esta correlación  se le atribuyó un carácter determinante, se estableció de forma directa, significativa y causal entre  estos aspectos y el éxito en el aprendizaje lecto escritor.
Sin embargo, el niño que tenga un alto nivel de esquema corporal, de lateralidad, no determina fehacientemente que sea exitoso en la lecto escritura, está correlación se hizo precipitada, ya que luego se ha visto que algunos niños con problemas lecto escritores estaban correctamente lateralizados, tenían un esquema corporal correcto, visión adecuada y de óculo manual, sin embargo, presentaban problemas.
Vellutino, comienza a cuestionar el término “madurez  lectora” como pre-requisito único y que garantizaba el aprendizaje de la lectura escrita, viendo que habían niños que tenían una excelente discriminación y presentaban problemas de lecto escritura. Les ponía tareas para discriminar y eran competentes en relaciones temporo espaciales, incluso les presentó caracteres con letras armenias y trabajaron estableciendo discriminaciones correctas, superando las pruebas.  Pero, con las letras del alfabeto provocaban errores. De ahí dedujo que también había otros factores. 
El término “madurez lectora” está muy en desuso, con bajo prestigio y no se suele utilizar más  entre las publicaciones serias de lecto-escritura, pues no garantiza que el niño aprenda correctamente.

Febrero 2011

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