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jueves, 31 de octubre de 2013

TALLERES DE ESCRITURA

Talleres de escritura.
(Adaptación de Desarrollo de la escritura de Mercedes Rivadeneira)



Durante el mes de Noviembre, tenemos en la clase el espacio dedicado a escribir. 

El taller de escritura es una actividad durante la cual los niños escriben sobre temas de su propia elección, donde ellos establecen el propósito y la audiencia de su escritura, de tal manera que vean en la lectura un instrumento de expresar sus intereses y mostrar su personalidad.

Hay cuatro niveles en el desarrollo de la escritura (Ferreiro y Teberosky, 1979):
1. Nivel presilábico

En el Nivel presilábico, el niño comprende las diferencias entre el dibujo y la escritura, comienza a diferenciar las letras de los números y dibujos, ya comprender que las letras cumplen una función en la escritura.

Los niños en este nivel, por lo general sólo trata de escribir nombres del cosas o de lugares o personas, y no de acciones o relaciones.  En este nivel, también copia palabras del ambiento, sin que esto signifique que es capaz de leer o de entender lo que significan.

2. Nivel intermedio

El segundo Nivel (Ferreiro y Teberoski) es el intermedio, cuando el niño tiene conciencia de que las letras de una palabra escrita deben variar si se quiere cambiar el significado de la palabra.
Es frecuente que quienes están escribiendo en este nivel, usen las letras que conocen, generalmente las de su nombre, para construir palabras diferentes y con distintos significados.

3. Nivel silábico

En este nivel, el niño entiende que los sonidos de las sílabas de una palabra oral corresponden, de una u otra manera, a las letras de la palabra escrita. Esto no significa que sea perfectamente capaz de dividir las sílabas de todas las palabras, pero sí significa que entiende que las palabras son o están compuestas por trozos que tienen cierto sonido. Con frecuencia, comienza a escribir las vocales antes que las consonantes.

4. Nivel alfabético

El niño que alcanza este nivel alfabético ya ha comprendido que, para escribir una palabra, es necesario pensar cómo suena esa palabra, pero también ha entendido que el saber cómo suena una palabra no siempre implica que sepa cómo se escribe. Ha entendido, además, de la relación fonema – grafema, que hay que reglas que probablemente aún no conoce, pero que determinan cómo se escriben algunas palabras o partes de ellas.
Necesitará enseñanza formal de la escritura para alcanzar la escritura convencional, en la cual ya habrá incorporado las convenciones ortográficas, además de la correspondencia entre fonemas y grafemas.
En el proceso del desarrollo de la escritura convencional, los niños generalmente realizan escritura inventada, es decir, un proceso de intercambiar ciertas letras de forma no convencional, pero que corresponden al mismo sonido. 

Este es el trabajo de mi alumna Naomi, su primer libro escrito.  Naom tiene seis años y cursa el nivel de Preparatoria o Transición, en nuestro preescolar Los Delfines.
Una de las características que se destacan en este hermoso proyecto, es la forma en que ha interiorizado lo que es un libro en su portada, ella le incluye un título a colores, su nombre como autora y tiene el detalle de escribir que su cuento no tiene dibujos, recordando que en las portadas de los libros se escribe también el nombre del ilustrador.  Adentro se puede leer, con poca dificultad, un texto muy hermoso.



martes, 29 de octubre de 2013

Discusiones en Grupos Pequeños 
Fomenta la Comprensión Lectora
por: NeuroNet

Muchos expertos definen la comprensión lectora como la “esencia de la lectura”; es la habilidad de entender y derivar un significado del texto. Enseñar a los niños estrategias de comprensión lectora que sean eficientes y eficaces puede presentar un desafío para los padres y educadores. Un estudio reciente, publicado en Literacy (Alfabetización), encontró que ubicar a los niños en grupos de discusión pequeños, fomenta la comprensión lectora a través de conversaciones creativas y significativas.
Luego de leer un texto asignado, cada grupo de conversación fue alentado a participar en debates abiertos. En lugar de asignar a los niños un conjunto de instrucciones predeterminadas, la conversación se desarrolló de manera orgánica. Los niños fueron capaces de construir y expandir las ideas de sus compañeros para dar sentido a los textos asignados.
En este estudio, los investigadores examinaron dos relaciones que son vitales para el proceso de comprensión lectora: (1) la extracción personal de un significado del texto, y (2) el desarrollo de un significado de forma grupal.
Para testear estos procesos, los investigadores registraron interacciones en grupos pequeños de niños en edad escolar. En cada grupo, los niños utilizaron técnicas de lectura diferentes.
Por ejemplo, un grupo fue asignado una historia situada en un río. Para acompañar la historia, se les mostró a los niños una imagen que representaba una mujer sentada en un bote sobre un río.  El identificar el texto con una imagen ayudó a los estudiantes a inferir el significado e inspiró discusiones y preguntas más creativas.
Los resultados revelaron que, en todos los casos, los niños fueron capaces de entender el contenido general de las historias con la ayuda de las imágenes y discusiones. Teniendo en cuenta que los maestros no habían dado instrucciones específicas, los niños tuvieron la autonomía de elegir temas de discusión, y de priorizar la importancia de los diferentes eventos de la historia.
Por lo tanto, pequeños grupos de lectura permiten a los niños participar en discusiones significativas con sus compañeros. Esta estrategia también muestra a los niños que múltiples interpretaciones se hacen posibles a través de un pensamiento imaginativo y razonable.
Padres y educadores deberían integrar discusiones abiertas a las actividades de lectura para ayudar con la comprensión. Es claro que no existe una estrategia única que pueda enseñar a todos los niños  a leer, por lo que es importante conocer varios métodos.
Reading Rokets sugiere las siguientes estrategias para ayudar a que los niños desarrollen sus habilidades de comprensión lectora:
Identificar y resumir elementos clave de la historia
Ayudar a los niños a establecer conexiones durante la lectura
Utilizar imágenes que apoyen el contenido de la historia
Asegurarse que los niños están leyendo algo a su nivel
Incentivar a que los niños escriban, a diario, algo acerca de lo que han leído

Peer-reviewed journal reference:

Maine, Fiona. 2013. “How Children Talk Together to Make Meaning from Texts: a Dialogic Perspective on Reading Comprehension Strategies.” Literacy (early release).


TRABAJO REALIZADO POR LOS CHICOS DE PREPA 2013 / OCTUBRE

CUENTO LA SELVA LOCA / EDITORIAL NORMA

  (NOTA:  las fotos están invertidas del final hacia el inicio)
 



































lunes, 28 de octubre de 2013

LEGOS LEGOS

Legos: Pilares de la Niñez y Habilidades Matemáticas
By: NeuroNet


El razonamiento espacial o la capacidad cognitiva de resolver problemas al imaginar objetos mentalmente, ha demostrado ser un buen predictor del futuro desempeño de un niño en las áreas STEM (ciencia, tecnología, ingeniería y matemática, por su sigla en inglés). Recientes investigaciones demuestran que las primeras experiencias, como jugar con bloques y armar puzles, pueden influir en el razonamiento espacial de un niño de tan solo 3 años de edad.

Los resultados, publicados en la revista Child Development (Desarrollo Infantil), revelaron que inclusos niños en edad prescolar poseen habilidades de construcción espacial, y que estas se relacionan con habilidades matemáticas emergentes.

Las actividades espaciales, tales como construcción con bloques, requieren que los niños distingan características singulares del objeto dado (ex. “¿Es grande o pequeño?”), al tiempo que deben determinar la relación entre varios objetos (ex. “¿Este está al lado o sobre este otro?”). Los pequeños constructores deben examinar los diferentes elementos y posicionarlos, de manera dinámica, en nuevas combinaciones espaciales.
El resolver problemas matemáticos complejos también se basa en habilidades de razonamiento espacial. A pesar de que los investigadores aún no logran dilucidar la relación exacta que existe entre el aprendizaje matemático y las habilidades espaciales, sí ofrecen cierta evidencia de por qué estas áreas guardan una relación. En primer lugar, antes de que los niños comiencen a hablar, suelen utilizar estrategias para “contar” diversos objetos. En segundo lugar, la habilidad espacial de un niño juega un papel importante en que tan bien logran entender secuencias numéricas y la distancia entre números representados en un mapa.
A fin de examinar esta relación entre razonamiento matemático y espacial, los investigadores pusieron a niños prescolares (entre 38 y 48 meses de edad) a realizar tareas de ensamblaje de bloques y pruebas matemáticas. De manera adicional, sus padres completaron cuestionarios acerca de términos de relaciones espaciales que eran utilizados con sus hijos en el hogar, tales como entre, debajo, sobre, y esquina.
Durante las tareas de ensamblaje de bloques, los investigadores utilizaron grandes bloques de plástico dado que son más adecuados para niños pequeños. Para cada tarea, los niños fueron evaluados individualmente y asignados diferentes piezas de manera aleatoria. La consigna consistía en reconstruir el modelo dado. Los niños podían tomar el modelo y examinarlo, al tiempo que eran disuadidos de jugar con él.
Una vez terminado, los niños eran introducidos a la siguiente tarea de ensamblaje. Los niños recibieron las mismas 6 tareas, en el mismo orden, empezando con el más simple y progresando hacia modelos más complejos.
Los resultados demostraron que casi todos los participantes lograron recrear aquellos modelos de dos piezas. El éxito alcanzado por los niños en las primeras dos tareas es indicativo de la posesión de habilidades motoras y su capacidad de distinguir entre colores y tamaños. Los prescolares comenzaron a perder puntos cuando las tareas involucraban más piezas y, por ende, habilidades más avanzadas de contado y medición.
El ensamblaje de bloques a menudo requiere que los niños comprendan que los bloques más grandes están formados a partir de piezas más pequeñas. Los prescolares presentaron mayores dificultades para contar unidades cuando las tareas requerían alternar entre las partes y la totalidad del modelo. Comprender estos conceptos es fundamental para sentar las bases del razonamiento matemático con fracciones, volumen, áreas, y el contado de unidades.
Además, los investigadores encontraron una correlación entra la habilidad espacial de los niños y el uso de términos de relación espacial por parte de los padres en el hogar. Aquellos padres que utilizaron términos tales como “arriba”, “abajo”, “entre”, “cerca” con sus hijos de entre 14 y 46 meses de edad, afectaron sus habilidades espaciales posteriores, a la edad de 54 meses.
Esta investigación demuestra la importancia de proporcionar a los niños pequeños con actividades espaciales durante el desarrollo temprano. Los padres pueden guiar a sus hijos a través de actividades con bloques de construcción mediante el uso de lenguaje espacial y ayudarlos a contar y medir.